El gobierno de Perú anunció la revocatoria de un proyecto minero canadiense en Puno, cerca de la frontera con Bolivia, tras 46 días de protestas que dejaban el viernes cuatro muertos en violentos choques con la policía. Los enf
rentamientos continuaban alrededor del aeropuerto local, que buscan acciones adicionales de solución a la contaminación del río local Ramis, atribuidas a la minería informal.
“Los muertos suman cuatro hasta la tarde y hay más de 30 heridos”, dijo a The Associated Press el doctor Percy Casaperalta, encargado de dirigir la evacuación de los heridos al hospital local “Carlos Monge Medrano”. La radio Onda Azul de Puno, de la Iglesia católica, manifestantes quemaban neumáticos, mientras se escuchaban disparos desde lado de la policía en el interior del aeropuerto, ubicado a 830 kilómetros al sureste de Lima.
Un comunicado emitido por el Ministerio de Energía y Minas indicó que puso “fin al proyecto minero Santa Ana” otorgado en 2007 en favor de la canadiense Bear Creek en la zona de Huacullani, al sur de la región Puno, fronteriza con Bolivia.
E l 9 de mayo se iniciaron las manifestaciones en Huacullani, multiplicándose por toda la provincia tras la inerte acción del gobierno de Lima, desencadenando protestas acumuladas por años en una región donde 60,8% son pobres, según el censo de 2009. La inversión detenida de Bear Creek alcanzaba 96 millones de dólares y buscaba extraer 63 millones de onzas de plata.
Los yacimientos en su explotación contaminarían el agua que usan para la pobre agricultura y ganadería de esa zona altiplánica, pero Bear Creek niega cualquier contaminación.
El proyecto minero canadiense es el segundo detenido en lo que va del 2011.
En abril, tras la muerte de otros tres manifestantes, el gobierno suspendió el proyecto “Tía María” de la mexicana Southern Copper en la cercana región de Arequipa, que planeaba producir 120.000 toneladas anuales de cobre.
Cuatro vidas se llevó esta protesta………













